Las redes sociales han aportado una determinada popularidad a los influencers, quienes a menudo abusan de su poder de influencia sobre los usuarios para pedir a las marcas productos a cambio de publicaciones.

Cada vez son más marcas las que aceptan e incentivan este tipo de mercadeo; sin embargo, empezamos a ver quienes ya se han cansado de este tipo de “exigencias” y han optado por medidas como la de esta heladería de Los Ángeles.

En este caso, el dueño ha decidido cobrar el doble del precio a los influencers para evitar situaciones de gorroneo. Una medida drástica en la que deja bien claro que “se ha hartado de que los influencers quieran aprovechar su fama para atiborrarse de helados”

“Así, aquellos que se atrevan a pedir gratis uno de sus helados que cuestan 4 dólares, deberán abonar 8 dólares, una medida con la que deja claro su postura sobre las prácticas de algunos influencers.”